S.O.S. 1999: PELIGRO GRAVE (ECOLÓGICO Y POLÍTICO) EN Y PARA EUSKAL HERRIA "NO PUEDE HABER UN PROYECTO NACIONAL VASCO SOBRE LAS BASES DE LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO QUE SE ESTÁN FIJANDO EN ESTOS MOMENTOS"
"LA DESTRUCCIÓN DEL MEDIO TAMBIÉN ES UNA FORMA DE OPRESIÓN NACIONAL"
Entrevista con Alberto FRÍAS, portavoz del colectivo ecologista EGUZKI en su XII aniversario (1987-1999)
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Frases de la entrevista que alertan sobre aspectos clave:
"Se está percibiendo la ordenación del territorio como una sucesión de infraestructuras, aunque el cambio que se plantea es mucho más profundo. Detrás del cambio de paisaje hay un cambio de modelo de sociedad"
"NO PUEDE HABER UN PROYECTO NACIONAL VASCO SOBRE LAS BASES DE LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO QUE SE ESTÁN FIJANDO EN ESTOS MOMENTOS"
"en nuestro país se están tomando una serie de decisiones territoriales que, a diferencia de las sociales, económicas y de ese estilo, NO SON REVERSIBLES. Es decir, nos van a hipotecar en el futuro el poder construir otro modelo económico, social en Euskal Herria"
"Lo malo no es que la oligarquía de Neguri tenga un chalet en la costa vasca; lo malo es que en nuestros esquemas mentales, todos y todas de cada uno de nosotros queramos tener un chalet en la costa vasca"
"Nos parece absolutamente demencial que sindicatos supuestamente con una concepción nacional de Euskal Herria como ELA-LAB, se planteen el espacio socioeconómico vasco, pero no se planteen cómo está compuesto nuestro tejido socioeconómico."
"Hay que tender a que bien sea a nivel de valle, comarca o ayuntamiento, dependiendo en cada caso y según las posibilidades que tenga, se desarrollen fuentes de energía propia"
"El único interes que tiene la administración en ejecutar la Eibar-Gasteiz es prorrogar el peaje de la autopista A-8, que es el mayor atraco legal que existe en estos momentos en nuestro país"
"Creemos que la receptividad a nuestras propuestas está siendo nula en la izquierda abertzale"
"LA DESTRUCCIÓN DEL MEDIO TAMBIÉN ES UNA FORMA DE OPRESIÓN NACIONAL"
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La entrevista de HERRIA EGINEZ
"CADA VEZ SE HABLA MAS DE LOS PROBLEMAS ECOLOGICOS PERO CADA VEZ SE ES MENOS CONSECUENTE CON LO QUE SE DICE"
El colectivo ecologista Eguzki ha cumplido 12 años de vida recientemente. A lo largo de todos estos años, este organismo ha llevado a cabo multitud de iniciativas, movilizaciones, campañas...logrando una gran referencialidad tanto política como social. Pero también ha tenido que hacer frente y sortear infinidad de obstáculos. De todos estos particulares, y del movimiento ecologista vasco en general, hemos estado charlando con el portavoz de Eguzki, Alberto Frías. Una persona que habla rápido, con una gran facilidad de palabra, aunque sin pelos en la lengua y seguro de lo que dice.
La cita era en la sede que Eguzki tiene en la famosa "Kutxi" de Gasteiz. En un día en que, casualidades de la vida, el sol nos saludaba con una sonrisa de oreja a oreja y sus rayos veraniegos se adentraban por cualquier resquicio de la ciudad. Y, precisamente, el verano fue el tema con el que iniciamos la entrevista.
HERRIA EGINEZ.- En verano, normalmente, desciende el ritmo político en toda Euskal Herria. Pero Eguzki se caracteriza por realizar iniciativas en época estival. ¿Cuales son los objetivos de Eguzki de cara a este verano?
ALBERTO FRIAS-. En verano bajará el ritmo político, pero no el ritmo de las decisiones que afectan al medio natural de Euskal Herria. El 80% de las decisiones centrales de grandes infraestructuras que tienen contestación social se aprueban en los meses de verano y es en esta época también cuando los rios bajan más sucios que el resto del año.
De ahí que anualmente nosotros organizamos diferentes bajadas de rios y la ´Txirrinka´, una marcha ciclista que cumple su 8ª.edición y que este año está centrada en la autovía de los Pirineos, bajo el lema "Pirineoa batzen gaitu, autobiak aldendu". Así saldremos el 30 de julio de Iruñea y, tras pasar por los Pirineos e Iparralde, acabaremos el 1 de agosto en Baiona.
Por lo tanto, problablemente sea en verano cuando más trabajo tiene Eguzki.
H.E.- Eso de cara a corto plazo. Pero en un rápido vistazo al pasado, no hace mucho Eguzki presentó un recurso contra las DOT. Es decir, las directrices de ordenación territorial que condicionan las actividades como la construcción de infraestructuras, el asentamiento de viviendas, la limitación de zonas industriales...¿Por qué y en qué situación se encuentra este recurso?
A.F.- El recurso lo planteamos hace cerca de un año y lo entregamos hace escasamente un mes y medio. Pero lo de menos es la situación jurídica en la que se encuentra, porque es casi imposible que el Tribunal Superior de Justicia de País Vasco lo estime, conociendo cómo es este órgano. Y es que, desde Eguzki, tenemos, no escasa, sino nula confianza en la justicia. Y a los datos me remito: ahí tenemos, por ejemplo, la lucha contra el pantano de Itoitz, por qué parametros ha ido y en que lugar nos ha situado. Es decir, en un impasse absoluto.
H.E.- Entonces, ¿por qué habeis presentado el recurso?
A.F.- Porque, en el caso de las DOT, creemos que era una forma de socializar un debate -para nosotros, el debate central que se está dando en Euskal Herria- y que desde ningún sector político se está entendiendo cúal es la apuesta que la burguesía nacional, en nombre de la competitividad en Europa y la competitividad en Euskal Herria, está haciendo de desvertebración territorial y social. Porque se está percibiendo la ordenación del territorio como una sucesión de infraestructuras, aunque el cambio que se plantea es mucho más profundo. Detrás del cambio de paisaje hay un cambio de modelo de sociedad. Incluso en la composición de los grupos sociales, la apuesta es la terciarización.
H.E.- ¿A qué te refieres?
A.F.- Es decir, NO PUEDE HABER UN PROYECTO NACIONAL VASCO SOBRE LAS BASES DE LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO QUE SE ESTÁN FIJANDO EN ESTOS MOMENTOS, DE ACUERDO CON LA BURGUESÍA NACIONAL Y LOS PARTIDOS ESTATALISTAS O ESPAÑOLISTAS. QUE, CURIOSAMENTE, ESTÁN DE ACUERDO EN EL MODELO TERRITORIAL.
Y, en este contexto, cambiar las banderas no serviría para mucho. Porque la dependencia económica que nos iba a suponer la ordenación actual del territorio, en caso de que haya otra correlación de fuerzas, nos dejaría fuera de cualquier tipo de decisión que vaya más allá del marco actual.
H.E.- Pero, nombrando ejemplos claros, ¿qué clase de repercusiones tendrían esa ordenación territorial?
A.F.- En el desarrollo de esas DOT, la CAV se divide en 15 áreas funcionales que están hechas con unos criterios bastante peregrinos, por no decir ninguno. Y por poner un ejemplo: en el PTP (plan territorial parcial) de Araba central se plantea que tienen que venir a vivir 100.000 nuevos pobladores. Es decir, estamos hablando de asentamientos como los israelitas hicieron con los palestinos. O como en la Sakana, donde se está planteando una empresa para 5.000 personas.
Por lo tanto, el dualismo territorial que se está planteando es también un dualismo social. Y, por poner otro precioso ejemplo, la ría de Bilbo es donde mejor de visualiza: tenemos el lindane por un lado, tenemos el superpuerto que lo machaca y, después, tenemos que todas las nuevas industrias, la regeneración del tejido económico del país se basa en importar residuos tóxicos.
De la misma manera, cuando nosotros nos oponemos a corredores como el de Uribe-Costa, no nos estamos oponiendo sólo al impacto ambiental que supone ese corredor, sino también a toda esa filosofia de ordenación del territorio que viene detrás. Y para ello, defendemos una idea bastante visual: si todos queremos tener un chalet en la costa vasca, aún cementando desde Baiona a Santurtzi todos y cada uno de los metros que existen, una familia de cada 25 podrían tener un metro cuadrado de la costa vasca. Pero lo malo no es que la oligarquía de Neguri tenga un chalet en la costa vasca; lo malo es que en nuestros esquemas mentales, todos y todas de cada uno de nosotros queramos tener un chalet en la costa vasca.
H.E.- Y en ese sentido, ¿cómo influyen las DOT en la construcción de Euskal Herria?
A.F.- DE REALIZARSE TODAS LAS INFRAESTRUCTURAS QUE SE PLANTEAN EN LAS DOT -y de hecho, las DOT no impiden ninguna, tal y como se han aprobado- RESULTA QUE NO TENDRÍAMOS ESPACIO FÍSICO EN ESTE PAÍS. NO NOS QUEDARÍA NADA.
Las DOT no son más que parte de un gran puzzle. Y nosotros lo que visualizamos es que, dentro de ese puzzle, en nuestro país se están tomando una serie de decisiones territoriales que, a diferencia de las sociales, económicas y de ese estilo, NO SON REVERSIBLES. Es decir, nos van a hipotecar en el futuro el poder construir otro modelo económico, social en Euskal Herria.
Y, en ese sentido de la irreversibilidad, vemos que el PNV y EA no tienen una idea de país. Lo que se hace es dejar las puertas abiertas a que todo, absolutamente todo, entre. Las decisiones se van a tomar por los grupos de constructores que están detrás del PNV, en muchos casos, y por grupos de presión económica. Por lo tanto, se es absolutamente acrítico con todo lo que llega: si hay que hacer un tren de alta velocidad que desvertebra toda Euskal Herria pero une Madrid con París, pues se hace. Apuestan por todas las grandes infraestructuras que desvertebran internamente nuestro país, aunque lo vertebran respecto a la competitividad y la apuesta de la Unión Europea. De hecho, su objetivo es crear la "Euskal Hiria", en lugar de Euskal Herria. La apuesta por la gran megápolis vasca. Y eso está escrito y aprobado.
Además, la centralidad económica europea se está trasladando hacia el eje este-oeste y hacia el eje mediterráneo. Y en vez de acercarnos a los nuevos ejes -y ahí debatiríamos sobre el costo ambiental, social... de las infraestructuras y el beneficio que plantean, cosa que siempre hacemos antes de posicionarnos- resulta que seguimos apostando por vias en torno al tradicional eje norte-sur, el eje centralista, con proyectos como, por ejemplo, la autopista Eibar-Gasteiz.
Igualmente, cuando Eguzki se enfrenta a determinadas infraestructuras y formas de ocupación del territorio, hablamos de cosas de las cuales alguien no se está dando por aludido. Y es que, en la lucha de hoy en día, no hay una verdadera apuesta progresista en los contenidos políticos. Por ejemplo, ni en sectores como la izquierda abertzale. No visualizan lo que supone el modelo social que está detrás de esa apuesta territorial.
H.E.- Frente a todo eso, ¿qué es lo que planteais desde Eguzki?
A.F.- Hemos intentado socializar este debate y, para eso, nos hemos acercado a los agentes sociales que creemos que podrían hacerlo. Pero nos quedamos solos y hemos tenido que recurrir a lo que la administración quería, que era acudir a la guerra de guerrillas: debatir en cada una de esas 15 áreas funcionales cual es el modelo.
Por ello, lo que estamos creando en estos momentos es plataformas muy abiertas y plurales de foros de debate sobre los PTP. Es decir, esas DOT qué repercusiones van a tener en cada territorio concretamente, qué modelo de vida van a plantear etc. Y por ahí va nuestra apuesta. Pero no por voluntad, sino porque no hay conciencia para haber abordade este debate en las coordenadas y momento en que se tenía que haber hecho. Y en este punto somos especialmente críticos con los sindicatos. Nos parece absolutamente demencial que sindicatos supuestamente con una concepción nacional de Euskal Herria como ELA-LAB, se planteen el espacio socioeconómico vasco, pero no se planteen cómo está compuesto nuestro tejido socioeconómico.
Estamos viviendo uno de los momentos más esquizofrénicos de la sociedad vasca. Producto de eso, hay una ruptura enorme tanto en el modelo territorial, social, como en los comportamientos ecológicos dónde, 20 años después, no hemos avanzado practicamente en nada. Cada vez se habla más de los problemas ecológicos pero cada vez se es menos consecuente con lo que se dice. Hemos ido a grandes manifestaciones porque han sido una forma de unión, han tenido unos momentos de explosión en cuanto a defensa de la tierra, ese sentimiento de territorialidad. Pero no se ha creado ninguna conciencia de ese tipo, ni se ha generado ningún otro modelo de desarrollo. Y por ahí es donde vemos el reto más dificil en estos momentos.
H.E.- Cambiando de tema, ¿qué opinión te merece el plan energético de la CAV?
A.F.- En Eguzki tuvimos un debate de más de 7 meses para intentar desentrañar toda la estructura que había detrás del plan energético y lo que descubrimos es claro: llenando todas las cumbres vascas de molinillos de viento del BBV (porque Gamesa e Iberdrola son, simplemente, el aparato industrial del BBV), al final las decisiones en este país las toma el consejo de administración del BBV, no el Gobierno vasco ni nada por el estilo.
Además, los molinos de viento suponen el 4% de la apuesta energética de la CAV. La verdadera apuesta de Iberdrola es el gas. Una apuesta que se concreta en poner plantas del tratamiento del gas, en las que todo el gas es importado, bien sea del norte como del sur. Por eso se han creado todos esos gaseoductos, construidos con dinero público y luego explotados por empresas privadas.
Y toda la apuesta del gas se hace en nombre de la autosuficiencia energética. PERO SI ALGUIEN CIERRA LA LLAVE EN MIRANDA, SE HA ACABADO TODA LA APUESTA DEL GAS. Sencilla y llanamente. No hay una apuesta real, no se ha hecho una apuesta por la eficencia energética.Y desde Eguzki no hemos sido capaces de socializar lo que supone esa apuesta energética que viene encima.
H.E.- ¿Qué quieres decir con ello?
A.F.- Por necesidades de la Unión Europea, el 1 de enero del 98 entró en vigor la ley de liberalización del sector eléctrico. Una ley que, a cambio de rebajar el precio de la factura eléctrica progresivamente, prorroga la vida de los activos financieros de las eléctricas y, directamente, la vida de las centrales nucleares.
Aunque, desde Eguzki, creemos que esa ley también tiene sus partes utilizables. Abre la oportunidad de la generación propia de energia. Y esta es la apuesta en positivo que defendemos desde Eguzki. Una apuesta de construcción nacional que sería la más posible, real y necesaria en los próximos años. Es decir, hay que tender a que bien sea a nivel de valle, comarca o ayuntamiento, dependiendo en cada caso y según las posibilidades que tenga, se desarrollen fuentes de energía propia. Ni siquiera existe en los ayuntamientos vascos una auditoría energética para ver cuanta energia se gasta, dónde se va, a qué horas es necesaria... Algo mínimo y básico. Y creemos que la alternativa viene porque las instituciones locales sean autosfucientes energeticamente. De la misma forma en que muchos de ellos han puesto el cable óptico, necesitamos que la red eléctrica también sea propia. Porque si no estaremos en manos de Iberdrola, que es, en definitiva, la red eléctrica española.
Y estamos trabajando en ese sentido: primero, intentar parar lo que supone el plan energético; y segundo, obviamente, intentar cerrar Garoña.
H.E.- Precisamente, a finales de junio el Consejo de Seguridad Nuclear ha emitido su opinión para que Garoña continue en funcionamiento durante diez años más.
A.F.- Así es, ya que el 9 de julio se acababa la última prórroga de actividad de Garoña y el Consejo de Seguridad Nuclear publicó un informe proponiendo una prórroga de actividad de 10 años. Por lo que este hecho está relacionado con lo que hemos hablado hasta ahora. Es decir, este año el ayuntamiento de Gasteiz y las Juntas Generales de Araba se han posicionado contra Garoña, lo mismo que hicieron el Parlamento navarro por unanimidad, las Cortes de Aragón, el Parlamento riojano, la práctica totalidad de ayuntamientos de Euskal Herria... ¿Y quién es la propietaria? ¡Pues con Iberdrola volvemos a topar!
Curiosamente, en Gasteiz y en las Juntas de Araba se aprueba en pleno menos con los votos del PP. Y esos son los términos en los que entiende el PP la democracia. TODOS ESTÁN POR CERRAR GAROÑA, MENOS ELLOS. Y ELLOS, QUE SON LA INMENSA MINORÍA, DECIDEN PASARSE POR LAS NARICES LA VOLUNTAD MAYORITARIA DE ESTE PUEBLO.
H.E.- ¿Y para cuándo ves el cierre de Garoña?
A.F.- Siendo positivos, CUANDO ESTALLE. Si ya hemos conseguido que hasta las Cortes de Aragón se pongan en contra y no pasa absolutamente nada... Mientras intereses económicos estén por encima de las decisiones políticas, desde luego no se va a cerrar Garoña.
Esta central lleva 28 años funcionando y es, junto con la de Zorita, la más antigua del Estado español. Y para entendernos, lo único que se ha intentado es cambiarle la carroceria a ese coche manteniendo el mismo motor. Es decir, la vasija de la central, el reactor de la central sigue siendo el mismo porque es inaccesible. De hecho, nosotros planteamos que esa central estaba diseñada para 25 años, basándonos en el depósito de residuos de alta radiactividad. Y se colmataba en el 98, dos años más de lo previsto, por si algún elemento fallara. Pero con una recolocación de esos elementos. se intenta poner en funcionamiento otra vez sin ningún problema.
RESPECTO AL PLAN DE EMERGENCIA, SE PUEDE DECIR QUE NO EXISTE. Y una central debe estar legalmente cerrada si el plan de emergencia no está operativo.
Por lo tanto, si tenemos en cuenta que en el caso de Chernobil, a 90 km de la central hubo que desalojar a todo el mundo, y que, paradójicamente, hace algunas semanas Ibarretxe recibió a los niños de Chernobil, dentro de poco tendrá que recibir a los suyos propios. Y perdona por los términos, pero sobre este tema es imposible hablar de otro modo.
H.E.- De todos modos, la lucha anti-nuclear ha sido y es una referencia en el movimiento ecologista vasco. Aunque en estos últimos años hay otro punto que ha cobrado gran importancia, y nos referimos a Itoitz. ¿Cómo ha repercutido el caso del pantano de Itoitz en el movimiento ecologista vasco?
A.F.- Obviamente, los hitos de la lucha ecologista se dan en la pelea contra Lemoiz, aunque ésta no fue una lucha ecologista. Fue una lucha de supervivencia donde se mezclaron todas las fuerzas populares de cualquier sector que había en aquellos momentos. Y eso nos supone que, 20 años después, en la conciencia ecológica haya que tomar como referencia la lucha contra Lemoiz.
Es más, antes de Itoitz hay otra lucha que ha marcado el devenir del movimiento ecologista vasco absolutamente. Y esa fue la lucha contra la autovía de Leitzarán. Es decir, la apuesta que se hizo por dar una alternativa entendida como técnica-oficial, etc. Y el problema no fue cómo se configuraba esa lucha, sino cómo se articulaba.
Lo único que nos es común y las señas de identidad, no ya de Eguzki, no ya del movimiento ecologista vasco, sino de todo el movimiento popular vasco, eran la horizontalidad en la toma de decisiones, el objetivo de crear tejido social y vertebrar en grupos locales de base cualquier tipo de lucha que se plantease... Y con Lurraldea esto se rompe. En nombre de la operatividad, de la efectividad, lo que se hace es darle la vuelta a todo este argumento. Y una cultura de lucha, una cultura popular, organizativa que se venía manteniendo hasta entonces se convierte, exclusivamente, en ruedas de prensa donde hay dos grandes tótems que se les endiosa de alguna forma, en nombre del marketing verde.
Tenemos claro que el nivel de conciencia de la lucha ecologista ha perdido con Lurraldea. Como conciencia, creemos que tanto desde Eguzki, como desde el movimiento ecologista y popular no nos sirven esos modelos. Esos peligros llevan a lo que está ocurriendo en la lucha de Itoitz.
H.E.- ¿En qué sentido?
A.F.- Aquellos polvos trajeron estos lodos. De la misma forma que con Lurraldea el marketing fue crear una alternativa, aquello ha provocado que en la Coordinadora de Itoitz sea utilizada de forma determinante la vía legal. Y en esa vía legal primero fue el bofetón europeo. Y es que Europa no va a parar el pantano de Itoitz, porque tampoco paró el póligono de las Bardenas, Lemoiz...como, obviamente, Europa no está creada para parar los grandes proyectos de infraestructuras. Todo lo contrario. Toda la división territorial de la cual hablabamos al principio nos deja eso, de reserva maderera que requiere gran cantidad de agua, y el desarrollo del eje mediterraneo (que necesita de grandes pantanos en la zona del norte). Condena al ostracismo nuestra zona en beneficio de otra, en este caso el Mediterraneo.
La lucha contra Itoitz ha acabado articulándose en torno a criterios legales. Y creemos que eso es imposible, que se convoquen movilizaciones dependiendo cómo salgan una serie de sentencias. Nos parece que en estos momentos, nunca mejor dicho, está empantanada y que no ha habido una voluntad de los detractores del pantano verdaderamente de tomarse esa lucha en términos de que hay que ganar la lucha de Itoitz, porque hay que ganar una lucha de supervivencia, no una lucha instrumental "para".
Del mismo modo, la lucha de Itoitz tuvo un soplo de aire fresco con la acción de los solidarios, pero un grupo de esa carcterísticas, desvertebrado en ese sentido, exclusivamente de acción, tampoco es capaz de articular una respuesta diferente.
H.E.- Otro punto caliente en el espectro social de Euskal Herria es la autopista Eibar-Gasteiz. El pasado marzo la Diputación guipuzcoana autorizó ya el inico del primer subtramo junto con el desdoblamiento de la N-1 a su paso por Etxegarate. ¿Desde Eguzki cómo valorais esta nueva infraestructura?
A.F.- En primer lugar, hay que recordar que hace 7 años la administración planteó los NIP (núcleos de intervención participativa) como marco para debatir sobre esta infraestructura entre todos los afectados. Pero en el fondo, su objetivo era desactivar lass razones de los que supuestamente nos ibamos a oponer a esa obra. Así, cuando los partidarios de mejoras en la carretera ganamos por goleada ese debate, la administración pierde, los NIP dejan de existir y la obra queda en vía muerta: ni hay apoyo suficientes para llevarla adelante, ni hay fuerza suficiente para que se deseche el proyecto como tal. Y eso que los NIP nos parecen un buen modelo, que debe desarrollarse y perfeccionar, pero más allá de los términos en los que se plantea la democracia institucional.
El impacto ambiental es obvio, puesto que se trata de un valle estrecho, muy poblado...Pero además, los habitantes de ese valle nunca van a utilizar esa autopista. No está dimensionada para las necesidades del valle del Deba, sino para que todo el tráfico internacional, todos los camiones que van de Madrid a Irun pasen por ahí. Porque derivándolo por ahí acaba en el cruce de Maltzaga que, a su vez, acaba de nuevo en la A-8. Y claro, con ello se forran más, ya que por la N-1 no se paga. Por eso, el hecho de que Etxegarate esté todavía sin desdoblar -que es algo a lo que nadie se oponía- demuestra las verdaderas intenciones de los que diseñan estas políticas. Es decir, está exclusivamente hecho para que la Eibar-Gasteiz entre en funcionamiento antes de que se desdoble Etxegarate. Al fin y al cabo, el BBV hizo un estudio para analizar la viabilidad de esta autopista y la conclusión era muy clara: la única forma de que esa nueva obra sea rentable es derivar los flujos de la autopista A-8 entre Bilbo y Behobia. Esto es, derivar los flujos de la A-8 para construir ésta, poner las sobre la misma concesionaria y explotarlas conjuntamente.
Por ello, el único interes que tiene la administración en ejecutar la Eibar-Gasteiz es prorrogar el peaje de la autopista A-8, que es el mayor atraco legal que existe en estos momentos en nuestro país. Y por no liberar ese peaje, se han creado la barbaridad de variantes que se están haciendo: la de Eibar, Lezo, Zornotza...
H.E.- Pero, como comentaba antes, la Diputación guipuzcoana ha aceptado ya el desdoblamiento de Etxegarate.
A.F.- Sí, pero también la Urbina-Maltzaga o Eibar-Gasteiz está aprobada en el año 76. Es decir, lo único que ha salido de la Diputación es "hasta que no me asegure que voy a ejecutar la Eibar-Gasteiz, no voy a mover ni una sola piedra de Etxegarate". Ese el su planteamiento. Si no, no se entiende cómo el desdoblamiento de la N-1 en Araba, un proyecto que era de hace 20 años también, se haya acabado el año pasado.
H.E,- Entonces, ¿qué alternativa planteáis frente a ello?
A.F.- La medida más democrática que se puede hacer en estos momentos es la liberalización del peaje de la A-8. En principio, debería de desaparecer en junio del 2.003. Aunque por ahora la voluntad de las Diputaciones de Gipuzkoa y Bizkaia es continuar con el peaje.
Y en este punto, hay una cosa muy curiosa:cuando Pradera fue diputado general de Bizkaia, dijo que mientras fuese diputado, no se iba a construir la Urbina-Maltzaga porque no se iba a prorrogar la A-8 para construir una carretera; sale de diputado general y se va a trabajar como gerente de Europistas, la empresa de la A-68. Y en su primera intervención pública, defiende la prórroga de los peajes.
H.E.- Por otro lado, remitiéndonos a lo que es Eguzki, ¿cómo surgió y cual ha sido su evolución todos estos años?
A.F.- Eguzki se crea en junio del 87 en Iruñea, como resultado de la experiencia que habían tenido los comités ecologistas y antinucleares. Se ve la necesidad de que todos esos grupos locales viesen la forma de dotarse de una estructura conjunta. En ese sentido se crea Eguzki, con la clara voluntad de ser el movimiento ecologista referencial a nivel de Euskal Herria. Pero las apuestas que estaba desarrollando no parecía que encajase mucho con otros procesos que se estaban realizando desde otros sitios.
Y creemos que hay un punto de inflexión en nuestra historia que es la X asamblea de Eguzki, donde se aprrueba el documento "Euskal Herria ekolojiatik eraikiz", el cual planteaba cosas que en esos momentos eran novedosos. PERO ESA APUESTA POR LA CONSTRUCCIÓN NACIONAL NO SE HA PODIDO DESARROLLAR NI SOCIALIZAR. Ahí Eguzki ha perdido y lo tenemos muy interiorizado.
Aún así, se hace una apuesta por seguir adelante, por apostar por menos cosas pero intentar llevarlas al final.
POR LO DEMÁS, HEMOS ACERTADO PRACTICAMENTE EN TODOS LOS DIAGNÓSTICOS. Y en el reto que hemos planteado de ordenación del territorio creo que vamos a volver a acertar, desgraciadamente.
Por ello, vuelvo a repetir que la conciencia sobre estos temas está bastante perdida en los sectores progresistas. Hay un acercarse a determinadas movilizaciones, pero desde una postura profesional. Y LA DESTRUCCIÓN DEL MEDIO TAMBIÉN ES UNA FORMA DE OPRESIÓN NACIONAL.
H.E.- ¿Pero se supone que Eguzki es un organismo de la izquierda abertzale, no?
A.F.- Se supone. En los organigramas de Interior así aparece, pero yo tengo muy serias dudas de que en la práctica sea así. Cuando nosotros organizamos cualquier iniciativa se basa exclusivamente en nuestros militantes y en nuestros amigos personales. ESTAMOS EN LA MÁS ABSOLUTA SOLEDAD.
H.E.- Por tanto, ¿le achacáis a la izquierda abertzale una falta de sensibilidad en esta parte?
A.F.- Si, absoluta. Por ejemplo, mientras tuvimos europarlamentario Eguzki no recibió ni una sola hoja respecto a la legislación europea, cuando practicamente todas las bases territoriales, la normativa abmiental, las ayudas llegan de Europa.
Nos sentimos abertzales en el sentido de que apostamos por la soberanía de Euskal Herria, la soberanía de sus recursos; y partimos de una lectura radical de la realidad. PERO CREEMOS QUE LA RECEPTIVIDAD A NUESTRAS PROPUESTAS ESTÁ SIENDO NULA EN LA IZQUIERDA ABERTZALE.
H.E.- ¿Y cuales serian los obstáculos con los que se encuentra una organización como Eguzki?
A.F.- Primeramente, el veto institucional, que es vergonzoso. Por ejemplo, la situación con EA es peor de lo que estamos con el PSOE y el PNV, que siempre ha tenido la consejería de agricultura en sus manos, tiene fijación mental hacia nosotros.
Segundo, no hay canales de participación social -que es un problema de todo el movimiento popular vasco- y ello nos impide vehiculizar nuestras propuestas.
Una tercera tendría que ver con el tratamiento que se nos da en los medios de comunicación. Y partimos de una cosa muy curiosa: a nivel de espacio en papel, tenemos más presencia en los periódicos cuyos consejos de administración están defendiendo las obras en las que nosotros estamos en contra, que en medios más proclives a nuestros planteamientos. DESPUÉS DE 12 AÑOS, EGUZKI ES UN GRAN DESCONOCIDO HOY EN DÍA EN EUSKAL HERRIA. Todo el mundo sabe que existe, pero no qué hacemos, qué planteamos... y hay una banalización bastante seria del mensaje ecologista.
Y, luego, el que la izquierda abertzale se haya nutrido de los cuadros de un movimiento popular como el nuestro, nos ha generado serios problemas. Tenemos una gran demanda de trabajo, continua entrando gente, pero no disponemos de la infraestructura mínima para hacernos cargo de un proyecto más ilusionante.
Al fin y al cabo, Eguzki cabalga en el desierto y el movimiento ecologista vasco, con la potencialidad que ha tenido, es una especie en extinción, si no extinguida.
H.E.- De todos modos, has mencionado vuestra apuesta en positivo que se refleja en el documento "Euskal Herria ekolojiatik eraikiz". ¿Cómo se puede construir Euskal Herria hoy en día desde el ecologismo?
A.F.- Por un lado, apostamos por crear marcos de encuentro para analizar y realizar diagnósticos conjuntos. Y eso provocaría una liberalización de energias y la creación de sínergias. Creemos que todavía hay energias creativas suficientes para plantearse un modelo de desarrollo alternativo y esa es nuestra apuesta.
Cuando nos referimos a términos de construción, nos referimos a términos concretos y locales, no sólo de discurso. Son apuestas reales, globales y locales. Y en el aspecto social ponemos gran énfasis, ya que posiblemente sea donde de una forma más natural van a salir con más garantías y demostrando la operatividad práctica de los planteamientos que hacemos.
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UN ALAVÉS QUE ENTRÓ "PARA ECHAR UNA MANO"
Alberto Frias vive en Gasteiz, aunque procede de la rioja alavesa. Y como tal, una de sus grandes aficiones son los vinos. Reivindica la cultura del vino, pero no del crianza y las grandes bodegas, sino la del vino de año y cosechero. Considera que esa sí que es una seña de identidad a reivindicar.
Le encanta la dulzaina y afirma que su tubo de escape es escribir. Se puede pasar horas y horas escribiendo. También le gusta leer, pero cada día lee menos porque no tiene tiempo. Aún así, colecciona libros de Txalaparta indiscriminadamente.
Además de Eguzki, está en un grupo de defensa de la cultura alavesa llamado Okoa, "porque antes libraba los domingos a la tarde". Y es que, su otra gran afición es Araba, entendida como descubrimiento. Cree que Araba es la gran desconocida y, en ese sentido, le parece muy interesante la apuesta por este herrialde.
Estudió filosofía, económicas y derecho. Toda su trayectoria militante se ha desarrollado en el movimiento popular y aproximadamente lleva 10 años en Eguzki. Precisamente, entró en el colectivo para echar una mano juridicamente. Y, aunque reconoce que al principio él tampoco veía lo que pintaba Eguzki, al cabo de los años se ha convertido en el portavoz de este organismo ecologista.